Rinoceronte 112

jueves, 15 de noviembre de 2018




Los rinocerontes me fascinan. Me parecen unos seres tan interesantes que los considero una de las especies más especiales del planeta. 

Por un lado, adoro su aspecto duro, imponente y sofisticado. Su singularidad y aspecto estrambótico son dignos de cualquier creación del mismísimo Salvador Dalí.
Por otro lado, admiro su carácter pacífico, muy acorde con su naturaleza vegetariana y muy sorprendente teniendo en cuenta sus dimensiones...
Además, su pasado antidiluviano lo convierte en un ser casi mágico, un ser que ha logrado sobrevivir al caos, la muerte y la soledad y que habita nuestro planeta pacíficamente desde entonces.
Pero una de las cosas que más me atrae de este animal es su instintivo don para detectar y apagar incendios. Todos los animales huyen del fuego por instinto pero los rinocerontes son los únicos que, lejos de huir de él, acuden a toda velocidad cuando lo detectan, con el único propósito de apagarlo a base de pisotones... ¡son los bomberos de la naturaleza!

Tienen un montón de peculiaridades más, alguna de ellas muy a su pesar, como la de poseer un cuerno con propiedades supuestamente curativas...
Buscando imágenes de rinocerontes en Google, se cuelan algunas que me encogen el corazón, que me obligan a cerrar los ojos por su dureza y me hacen llorar por su crueldad. ¡Ojalá los humanos que amputan cuernos de animales se amputaran sus propios penes en su lugar! 

El caso es que finalmente, por algún desconocido y masoca motivo, acabé eligiendo la imagen con peor calidad de todo internet, de hecho se podría decir que ella entera era un pixel en sí misma. 

Muy orgullosa de  convertir un pixel en algo nítido 



Así que, convertirla en una imagen realista ha sido un reto, a veces desesperante, pero divertido y muy satisfactorio. Además, este dibujo es el primero en años en el que no uso pasteles y el primero sobre el que uso un subrayador, concretamente el azul pastel de la marca Stabilo.                                                                                                                                                                         

Quiero terminar este post mandando mis mejores deseos y mis condolencias a todos los afectados por los incendios de California de estos últimos días, uno de los peores de la historia registrados. Me rompe el corazón ver las imágenes repletas de terribles pérdidas.

Parece que el mundo necesita más rinocerontes bomberos, más vegetarianos, menos penes y más amor...



De la peli: Los Dioses Deben Estar Locos



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